miércoles, 5 de febrero de 2014

" EL ESPEJO "

COSAS DE LA VIDA - "Un Espejo"



"REFLEJÓ FIJAMENTE A DOS MUJERES DE SANGRE NOBLE,
DOS GRANDES ARIES
 CON OJOS CLAROS Y TEZ BLANCA,
 LAS DOS TENIAN UN CORAZÓN ENORME
Y CON UNA FUERZA INTERIOR EXTRAORDINARIA "





ESTE ESPEJO HA TENIDO SU HISTORIA, VIAJO DESDE LA LAGUNA, LUEGO A LAS ALCARAVANERAS , PASANDO MUCHOS AÑOS EN SCHAMANN , LUEGO A GUANARTEME, SEGUIDO DEL PUERTILLO (BAÑADEROS) Y POR ULTIMO EN EL TRAPICHE ( ARUCAS ),AHI SE ENCUENTRA
EL ESPEJO PERTENECÍA A LA CÓMODA DE MI ABUELA MATERA MARÍA BENITA GONZALEZ MENDEZ Y SE LO REGALO A MI HERMANA OBDULIA DE LA PAZ CACERES SUAREZ.
AHORA SE ENCUENTRA EN SU DORMITORIO DEL TRAPICHE(ARUCAS).

EL ESPEJO

“Sólo existe una persona capaz de limitar tu crecimiento: ¡TÚ MISMO”!
Tú eres la única persona que puede hacer una revolución en tu vida.
Tú eres la única persona que puede perjudicar tu vida, y tú eres la única persona que se puede ayudar a sí mismo.

TU VIDA NO CAMBIA CUANDO CAMBIA TU JEFE, CUANDO TUS AMIGOS CAMBIAN, CUANDO TUS PADRES CAMBIAN, CUANDO TU PAREJA CAMBIA. TU VIDA CAMBIA, CUANDO TÚ CAMBIAS, ERES EL ÚNICO RESPONSABLE DE ELLA.
“EXAMÍNATE Y NO TE DEJES VENCER”

“El mundo es como un espejo, que devuelve a cada persona, el reflejo de sus propios pensamientos.
 La manera como tu encaras la vida es lo que hace la diferencia”.
 
 

Calle Magistral Marrero, Los Palmitos. Arucas. Isla de Gran Canaria
Calle Magistral Marrero, Los Palmitos. Arucas. Isla de Gran Canaria

Arucas desde la carretera a Cambalud
Arucas desde la carretera a Cambalud
Vista de Bañaderos

Hinojal, Arucas
Hinojal, Arucas
Überblick
Überblick

La Hacienda del Buen Suceso
La Hacienda del Buen Suceso

lunes, 3 de febrero de 2014

EL CORDON DE SAN BLAS - 3 DE FEBRERO

EL CORDON DE SAN BLAS
3 DE FEBRERO

 
Cordones de San Blas. Descubre la tradición de estos cordones bendecidos para prevenir las afecciones de garganta.


 
San Blas se celebra cada 3 de febrero con la costumbre de llevar al cuello cordones de algodón de colores bendecidos que protegen de los males de garganta como catarros o amigdalitis. Para que el cordón bendecido tenga efecto la tradición dice que debe llevarse durante 9 días, a contar desde el 3 de febrero inclusive, y después quemar el cordón; a partir de ese momento la garganta estará protegida de enfermedades.
Una costumbre que se extendió por toda Vizcaya, donde durante este día celebra su mercado dedicado a San Blas con la venta de dulces típicos de San Blas como las tradicionales rosquillas de San Blas, torta de San Blas, galletas de San Blas o los caramelos de malvavisco junto con los clásicos cordones de colores bendecidos.
Origen de la tradición de los cordones bendecidos de San Blas
San Blas o Blas de Sebaste fue médico y obispo de Sebaste (Sivas) en Capadocia (Turquía). En la persecución contra los cristianos en Sebaste, el gobernador de Capadocia ordenó la prisión de San Blas por no renegar de su fe donde curó a varios prisioneros. Fue condenado a muerte y tirado a un lago pero San Blas como el milagro de Jesús caminó sobre las aguas invitando a sus perseguidores a caminar sobre la superficie para demostrar el poder de su fe. Todos se ahogaron y al volver a tierra San Blas fue torturado y decapitado.

 
La Iglesia rinde desde entonces culto a San Blas, conocido por su don para hacer curas milagrosas a personas y animales. Desde entonces cada 3 de febrero se celebra la costumbre de llevar los cordones bendecidos de San Blas contra los males de garganta en honor a uno de sus milagros, cuando salvó a un niño atragantado con una espina de pescado. De ahí los refranes dedicados al Santo de “San Blas bendito, cúrame la garganta y el apetito” o “Por san Blas, hora y media más" ya que en esta fecha los días empiezan a alargarse. 
 Iglesia de Santo Domiingo Flickr Creative Commons by Micamara.es

Plaza de Santo Domingo, 0, 35001 Las Palmas de Gran Canaria, Las Palmas
928 33 22 80


 
 
Pino Padrón acude desde que era pequeña. Ayer llevaba cordones para «unos vecino
 
Colgado del cuello, alrededor de la muñeca, en una prenda de ropa o a buen recaudo en la cartera. Cualquier sitio es bueno para llevar el cordón de San Blas. Un hilo al que los devotos del santo atribuyen la capacidad de proteger de las enfermedades, y que hace que cada 3 de febrero Santo Domingo sea punto de peregrinación obligado.
La plaza de Santo Domingo, en el barrio histórico de Vegueta, era ayer un ir y venir de devotos de San Blas que, como cada año en el día de su festividad, acude a este rincón de la capital grancanaria a recoger un cordón al que le atribuyen la capacidad de proteger ante las enfermedades.
La obligada visita a la venerada imagen, en su templo, era el preámbulo de la recogida de un hilo que une a muchas generaciones, ya que la costumbre de cumplir con esta cita cada 3 de febrero, lejos ir perdiéndose de una a otra, parece mantenerse muy arraigada, a juzgar por el aspecto que presentaba ayer la plaza de Santo Domingo. Colas interminables de fieles que aguardaban pacientes su turno para cumplir con encargos de familiares y amigos.
«Tengo mucha fe y vengo desde que nací, con mis padres», aseguraba ayer Pino Padrón poco después de recoger una imagen de San Blas y los cordones «para unos vecinos míos que son mayores y no pueden venir».
El suyo es el ejemplo claro de que esta tradición se hereda. «Vengo de toda la vida. Esta vez he venido por la mañana porque he estado un poco mala y me quiero resguardar, pero esta tarde vendrán mis cinco nietos con sus padres a recoger los cordones, porque hemos mantenido la tradición», confesaba.
Asimismo, comentaba tener una gran devoción por el santo. «Tengo fe y creo que el cordón nos resguarda y, cuando me siento un poco enferma siempre digo aquello de San Blas bendito, cuídanos un poquito», comentaba.
Agradecimiento. Nena Bermúdez nació en Cuba en 1927. Con apenas 8 meses una epidemia de tosferina azotó el pueblo en el que vivía. A ella no le pasó nada y su madre siempre lo atribuyó a la protección de San Blas. Por ello, cuando en 1931 llegaron a la isla,  comenzaron a visitarle cada 3 de febrero en su templo de Santo Domingo. Ella, a sus 85 años sigue cumpliendo con esa cita, «aunque ahora vengo con bastón», comentaba ayer con humor. Sus hijos, nietos y bisnietos también la continúan.
 
 
Tradición, fe y devoción volvieron a darse cita este jueves, un año más, en entorno de la iglesia de Santo Domingo, en Vegueta. La celebración del día de San Blas congregó a numerosos fieles que, además de cumplir con la visita al santo, recogieron el cordón que confían les librará de padecer todo tipo de enfermedades.
La plaza de Santo Domingo, en el capitalino barrio de Vegueta, registraba ayer un ambiente festivo. Puestos de objetos de temática religiosa se mezclaban con los de repostería tradicional en un día en que la devoción por San Blas centraba todas las visitas. La recogida del cordón del santo se convierte, cada año, en cita obligada para cientos de fieles que confía en él como el mejor antídoto ante cualquier enfermedad.

La tradición de acudir cada 3 de febrero a la plaza de Santo Domingo se hereda en el seno de las familias. Por eso, muchos de los que ayer hacían cola para recibir el cordón y una estampita del santo a cambio de un donativo, compartían vínculos de sangre y se confesaban reincidentes.

«Mi abuela me traía cuando yo era un niño, y ya tengo 80 años», comenta Isidro Betancor, un devoto de San Blas que sólo faltó a su encuentro «los años que estuve en el cuartel, en África». Ayer, además, cumplía con encargos familiares. «Les llevo cordones a mis tres hermanos, que viven en Gáldar».

Soledad Naranjo mantiene vivo el recuerdo de cuando acudía con sus padres a buscar el cordón. «Veníamos siempre y me acuerdo perfectamente de que comprábamos ensaimadas. Son recuerdos muy bonitos», comenta ante la atenta mirada de sus nietos y un bisnieto que quisieron acompañarla este año.

Pero la costumbre de ir a buscar el cordón de San Blas, lejos de pasar de moda, parece que cada año gana adeptos. «Es la primera vez que vengo», explica Judith García, una joven que acude con su amiga Katrina Hernández. «Mis abuelos siempre vienen y este año lo hago yo por seguir la tradición», apunta.
 
Siete luces en el Atlántico, como siete estrellas en el cielo.
 

CUEVA DE SAN BLAS

En la pared lateral derecha de la cueva hay un cuadro de escaso valor artístico, pero con mucho sabor a tradición, que explica cómo fue el traslado de la Virgen.
En la parte inferior del cuadro se dice textualmente:
«Por consejo de Antón Guanche, paje de Hernán Peraza, traslada el Mencey de Güimar la Sta. Imagen de Ntra. Sra. de la Candelaria, desde su Palacio de Chinguaro, a esta Cueva de "Achbinico".»
 
Parece lógico pensar que Añaterve, Mencey de Güimar, sea uno de los naturales que describe la pintura. Se ve muy claro que dos guanches traen con reverencia la Imagen de la Virgen, que otro guanche con su lanza dispuesta los acompaña dándoles protección, que algunos más forman séquito y que Antón les señala con exactitud el lugar donde está la cueva.
 
 
Ermita y cueva de San Blas, primer templo cristiano de la Candelaria.
 
La pintura refleja con bastante fidelidad los contornos del paisaje. Es de suponer que los guanches salieron de Chinguaro llevando la Imagen a hombros o en la mano. Hicieron el mismo camino que hicimos nosotros para ir desde la Basílica a Chinguaro, pero al revés; y si no el mismo exactamente, otro muy parecido con pequeñas variantes.
 
Los escritores de la época coinciden en afirmar que «la cueva de Achbinico era la mejor del contorno».
 
«Está ubicada a la orilla del mar, al socaire de un risco grande, protegida de los vientos y un poco escondida a las peligrosas miradas de piratas y aventureros de la mar.»
 
Es alargada y profunda, con el techo en forma de cúpula, algo parecido a una pequeña iglesia. Tiene 14 metros de largo por 6 de ancho y 5 de altura. En el correr de los tiempos, hicieron en la entrada, y hacia fuera, una obra de mampostería, dándole forma de ermita y ampliando su capacidad.
 
Era lugar destinado a encerrar y ordeñar cabras. Como es lógico, lo limpiaron, asearon y adecentaron. «Prepararon bajo la dirección de Antón un rústico altar y trono de las piedras más bien pulidas, forrado con gamuzadas pieles.»
 
Y en él colocaron la Sagrada Imagen. Tanto en el traslado como en la colocación, hubo fiestas populares, «regocijos de danzas, saltos, silbos, rejijides y carreras».
 
«Aquello fue todo un evento. Sucedió el año 1446 de la era cristiana.»
 
¿Quién cuidaría de la Virgen en la cueva? Porque sola corría verdadero peligro.
 
A distancia de seis siglos apenas lo comprendemos, pero era un peligro real y verdadero.
 
De hecho, una vez llegaron a robar la Imagen. Por eso, «para guardián de la Santa Imagen y aseo de su cueva, ofreciose Antón, y como esta distinción le correspondía por legítimos títulos, fuele confiado el cargo».
 
Se cree que el bueno de Antón Guanche gastó los años que le quedaron de vida en tan piadosa tarea.
 
El primer sacerdote encargado provisionalmente de la Virgen fue el francés Pedro Roberto Sablé, «persona honrada y de conocidas virtudes».
 
Los primeros capellanes, nombrados oficialmente y de modo definitivo, fueron los Religiosos Dominicos.
 
El año 1526, el día 2 de febrero, sale la Virgen de la cueva para su nueva ermita. En la hornacina que Ella ocupa ponen la imagen de San Blas.
 
De este modo, la cueva seguirá honrada con la imagen de un santo y conservará su tradición de cultos en febrero. Porque el día 2 habrá ceremonia religiosa en la ermita en honor a la Virgen y el día 3 los cultos serán en la cueva en honor de San Blas.
 
La Pila donde se cree fueron bautizados los guanches. Estuvo durante muchos años en la cueva de San Olas y actualmente está en la escalera de subida al camarín de la Virgen. Esta pila bautismal es un tesoro artístico valiosísimo, de los pocos que se conservan del tiempo de los guanches.
 
 
A partir de aquí la famosa cueva denominada de Achbinico cambia de nombre y pasa a llamarse «Cueva de San Blas». Nombre que conserva todavía.
 
La imagen del santo que se venera en la actualidad es una talla en madera; de tamaño reducido; bonita y devota; obra del escultor Fernando Estévez del Sacramento.
 
Ha sido y sigue siendo el centro de la devoción, extendida y popular, a San Blas, que dicen las gentes es protector de los males de garganta.
 
Las casas en torno a la cueva van en aumento y el pueblo de la Candelaria, que tiene aquí sus principios, crece y crece. Las necesidades espirituales de la gente demandan una iglesia parroquial.
 
«Como otra no había ni era fácil construirla, la Comunidad de Dominicos acordó ofrecer generosamente la cueva de San Blas para que hiciera las veces de Parroquia» (P. Espinosa).
 
 
El obispo Alonso Ruiz aceptó el ofrecimiento y, a partir de 1543, la histórica cueva es iglesia parroquial de La Villa de la Candelaria. Es probable lo fuera hasta 1600, fecha en: que se comenzó a utilizar la iglesia de Santa Ana.
 
El valor histórico de la cueva de San Blas es incalculable:
 
Es el primer templo de la Virgen; el principio y origen de La Villa; la primera iglesia parroquial.
 
El primer 1 lugar donde se celebró solemnemente la fiesta de la Candelaria y, probablemente, el
primer templo cristiano de la isla de Tenerife.
 
Valioso tesoro de historia y de tradición. Momento histórico y artístico.
Merece ser atendido, con respetado. Está muy cerca, al lado mismo de la Basílica.
 




<h1> <u>HISTORIA DE LOS DOMINICOS EN CANDELARIA</U></H1>
 
Los Religiosos Dominicos vinieron a las islas Canarias en misión evangelizadora. Llegaron como pioneros los padres Pedro de las Cañas y Juan de Lebrija a la isla de Gran Canaria, procedentes de Jerez de la Frontera, el año 1.520 y en 1.522 estrenaron el convento de San Pedro Mártir, en la ciudad de Las Palmas. Cinco años más tarde, fundaron el convento de Santo Domingo de MUNICIPIO DE LA LAGUNA, en la isla de Tenerife (1.527).
 
Dicen los historiadores que Santo Domingo de MUNICIPIO DE LA LAGUNA «fue convento famoso, Estudio general, Colegio Mayor, con una biblioteca celebradísima y nutrida comunidad, cuyos religiosos eran los capellanes titulares del ayuntamiento». Dicen también los historiadores que «por aquellos días del Señor (1.530) andaban mal las cosas donde la Virgen de la Candelaria y el obispo buscaba incansable una comunidad de religiosos que se hiciera cargo del santuario».
 
«Y estando en aquella sazón muy acreditados en el país los religiosos de Santo Domingo por su reciente fundación de MUNICIPIO DE LA LAGUNA no dudó en entregarles el santuario para que, dando diario culto a la Santa Imagen y agasajando en caridad a los romeros, restauraran la retraída piedad.» Sublime misión, apropiada para quienes desean evangelizar.
 
El obispo de Canarias (entonces había un solo obispo para todas las islas), en documento oficial dispuso: «Nos, don Luis Cabeza de Vaca, obispo de Canarias, en este año presente de mil y quinientos y treinta, ordenamos y mandamos que la iglesia e imagen de Nuestra Señora de Candelaria sea dada a la Orden de Santo Domingo.
 
Esta data fue en la ciudad de San Cristóbal, en nueve días de agosto del año dicho.
Tomaron posesión el 17 de agosto de ese mismo año y quedaron establecidos en el santuario con alegría de todos los vecinos de la isla».
 
El cabildo secular, protector real del santuario, reunido en asamblea, el 4 de diciembre de 1534 emite un documento que dice:
 
«Los reunidos, que son los Regidores del Cabildo, acordaron que daban e dieron, cedían e cedieron, traspasaban e traspasaron en la dicha Orden e Religión del Señor Santo Domingo y en los padres religiosos della, que agora son e serán de aquí en adelante la dicha Casa e Hermita e Imagen de nuestra Señora de Candelaria con todo el sitio a ella perteneciente e Cueva en que primero estuvo, e con todo el dicho sitio desde los riscos hasta el mar, e dende el Pozo Viejo hasta la dicha cueva que agora se llama de San Blas, con la huerta que está hecha con su noria a costa de las rentas de este cabildo, con todos los demás edificios que están fechos y edificados en todo el dicho sitio, así para morada de los frailes como para acogimiento de los peregrinos, más la ermita de señora santa María Magdalena, que está encima de los riscos camino de Güimar, con más todo el sitio que sea necesario para edificar otras ermitas y oratorias que a los padres pareciese e quisieran edificar» (Archivo del Convento de la Candelaria).
 
El emperador Carlos V, máxima autoridad civil, ratifica las anteriores concesiones:
«Confirmamos y aprobamos la dicha escritura de donación y cesión que así hiciste de la dicha ermita a los dichos frailes y orden de Predicadores que de suso se ha mención para que se guarde y cumpla según y como en ella se contiene y mandamos a nuestro corregidor que es o fuere de dicha Isla, o a otros cualquier jueces o justicias que sean, que contra el tenor y forma della no les consientan ir ni pasar agora ni en algún tiempo, so pena de la nuestra merced y de dos mil maravedís para la nuestra cámara a cada uno que lo contradijera. Dada en la Villa de Madrid a 24 días del mes de Diciembre año del Señor de 1.535.»
 
Y por si fuera poco, «para evitar dudas y disipar confusiones, en Cédula Real de 6 de agosto de 1.539, confirma la donación, tal como ha sido formulada por el Cabildo Secular de la Isla» (Rodríguez Moure).
 
El Papa Paulo III, máxima autoridad eclesiástica, en bula fechada en Roma el 11 de marzo de 1.542 subsana cualquier deficiencia que en las licencias y donaciones pudo haber por disposiciones de viva voz, y concede a los Religiosos Dominicos, a perpetuidad, la imagen y el santuario de Nuestra Señora de la Candelaria.
 
El Padre Espinosa afirma categóricamente: «Todos estos recaudos están originales en el Archivo del Convento».
 
Apoyados en tan sólidos pilares, los religiosos dominicos caminan sobre ruedas, como rectores del santuario, durante tres siglos.
 
Pero a mediados del siglo XIX (1.836) se produce el bache, la interrupción. Fue causada por la Ley de Desamortización de Mendizábal, que obligó a los religiosos a dejar los conventos, las iglesias y los bienes que poseían. Los bienes pasaron al Estado y los religiosos marcharon a la Península.
 
Cuentan que en la despedida hubo escenas conmovedoras. A los religiosos se les partía el alma de pena al tener que abandonar la Virgen, motivo principal de su estancia en la Candelaria.
 
Los fieles repetían, una y mil veces, frases de agradecimiento, promesas de recuerdo y esfuerzos para conseguir un pronto retorno.
 
Cuentan que una mujercita menuda, cargada de años, encorvado, conocida en el pueblo por su amor a la Virgen, exclamó, a modo de profecía:
 
«No sufran; la Virgen me dijo que los dominicos volverán.»
 
El obispo se hace cargo de la iglesia y nombra capellanes a sacerdotes del clero diocesano. Hay que decir, en honor a la verdad, que los sacerdotes que ocuparon el cargo lo desempeñaron de modo laudable.
 
Y al escribir la Historia de la Virgen y citar a sus capellanes del clero secular, es obligado nombrar expresamente a don José Rodríguez Moure, que fue capellán e historiador, sacerdote ejemplar e investigador. Nos regaló un libro, muy interesante, sobre la Virgen, que ya hemos mencionado y cuya lectura recomendarnos una vez más.
 
Y volvieron. La profecía de la buena mujer se cumplía. El bache se subsanaba y el hilo cortado volvía a unirse.
 
El 17 de diciembre de 1.921, el obispo de Tenerife, don Gabriel Llompart Jaume expide un documento que merece la pena leerse con atención:
 
«Considerando que el Excmo. e Iltmo. Cabildo Catedral y el Consejo de Administración diocesano de este obispado han dado su consentimiento favorable para que cedamos el usufructo del convento de nuestra Señora de Candelaria a los Padres Dominicos de la Bética.
 
«Considerando que es indiscutible el derecho que la Orden de Predicadores tiene a la propiedad de la iglesia de nuestra Señora de La Candelaria por haber sido despojada injustamente por la exclaustración del año 1.835 y no haber habido por parte de ella renuncia de sus derechos ni transmisión de propiedad por parte de la Santa Sede, quedando dicho templo desde aquella fecha bajo la simple custodia diocesana por ausencia violenta de sus legítimos dueños.
 
Considerando que en este expediente se han observado todas las formalidades exigidas en los cánones.
 
Considerando lo útil y provechoso que ha de ser para esta diócesis la restauración en la misma de la Orden de los PP. Predicadores.
 
Decretamos.- que debemos devolver y devolvemos el santuario de nuestra Señora de Candelaria y cedemos en legal forma el usufructo del convento al M.R.P. Fr. Manuel Herba, como Provincial de los PP. Dominicos de la Bética, a fin de que servatis de jure servantis, funde en dicho convento una residencia con todos los derechos y privilegios que a la susodicha Orden de PP. Predicadores están concedidos» (Archivo del convento de la Candelaria).
 
A tenor del presente documento, el 9 de julio de 1.922, los padres Angel Peinador y Benjamín Gutiérrez tomaron posesión del santuario de una manera pacífica y sin contradicción de persona alguna».
 
«Y el notario eclesiástico levantó acta como testigo fehaciente.» Algunos dicen que ese día las campanas del santuario tocaron solas por milagro de la Virgen. Otros creen que más bien fue el sacristán, que subió a escondidas a la torre y las tocó hasta cansarse. Fuera una cosa u otra, es cierto que repicaron de alegría.
 
El número de religiosos cambia en el santuario conforme exigen las circunstancias y los tiempos.
 
Los "capellanes de la Virgen" hacen oración presididos por el señor Obispo.
 
La primera comunidad (1.530) tenía tres religiosos; en el siglo XVIII llegaron al crecido número de treinta; la constante histórica normal ha sido de cuatro a seis religiosos, y en nuestros días (1.982) integran la comunidad seis padres y un hermano.
 
El ser capellanes de la Virgen implica muchas cosas, como pueden ser: custodiar la Imagen, fomentar el culto, adecentar la iglesia, oír confesiones, celebrar las misas, exponer la palabra de Dios, atender a la gente, formar las personas, etc.
 
He tenido la curiosidad de intentar saber qué dice la opinión pública sobre el modo corno los dominicos desempeñan tales cometidos. Fui a los periódicos, que reflejan sin duda el sentir del pueblo, y encontré toda una serie de frases elogiosas, como éstas: «Guardianes celosos», «Amantes de la Virgen», « Servidores sacrificados», «Siempre a disposición de los romeros», «Oradores claros del mensaje de Cristo», «Prestigio del Santuario».
 
Es muy exacto lo siguiente: el nombre de muchos dominicos está escrito con letras de oro, y por gratitud, en el corazón de los fieles, y con letras de eternidad, y por méritos propios, en los libros de Dios.
 
 
 
SANTO DOMINGO DE GUZMÁN
 
 
Santo Domingo de Guzmán (1.171-1.221), español, hombre austero, alma de apóstol y Fundador de la Orden de Predicadores, denominada también Orden de los Dominicos.
 
Los tres pilares sobre los que Santo Domingo fundamentó su Orden (y tal como están reflejados en esta ilustración) son: la oración, el estudio y la predicación. Y, además, el amor encendido a la Virgen María. Por algo es Santo Domingo el fundador del Rosario, devoción predilecta de la Madre de Dios. Por algo la historia llamó. a los dominicos los "frailes de la Virgen" y el pueblo canario los llama con cariño los "frailes de la Patrona".

 

domingo, 2 de febrero de 2014

TRAMA ARTE Y MATERIA: MURGA LOS CHANCLETAS

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BERTRAND RUSSELL - SU PACIFISMO

BERTRAND RUSSELL  -  SU PACIFISMO

"LA PAZ, BASADA EN LA JUSTICIA  Y LA LIBERTAD"

 
MURIÓ EL 2 DE FEBRERO DE 1970  A LOS NOVENTA Y OCHO AÑOS DE EDAD,DEDICANDO TODA SU VIDA A LA HUMANIDAD.DEDICACION QUE SE REFLEJO EN DOS CAMPOS:

1/FUE DESTACADO FILOSOFO, MATEMÁTICO Y BRILLANTE ESCRITOR. OBTUVO EL PREMIO NOVEL DE LITERATURA EN 1950 Y CONTRIBUYO EN GRAN MEDIDA AL AVANCE DE LAS CIENCIAS.

2/ FUE UN DISIDIDO Y TENAZ DEFENSOR DEL PACIFISMO.

COMO CIENTÍFICO , SE HIZO ACREEDOR DEL RESPETO YADMIRACION DE TODOS SUS CONTEMPORÁNEOS, Y EMPLEO SU INMENSA AUTORIDAD MORAL EN LA LUCHA POR LA PAZ. PERO NO SOLO POR UNA PAZ CUALQUIERA SINO POR LA VERDADERA PAZ, LA QUE SED BASA E LA JUSTICIA Y LIBERTAD.

SUFRIÓ EN DOS OCASIONES CONDENAS DE CÁRCEL:

A/ EN 1918 POR OPONERSE A LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL.

B/ EN 1961 POR PROTESTAR CONTRA LA BOMBA ATÓMICA.

DENUNCIO LAS INJUSTICIASAS Y CREO UN TRIBUNAL INTERNACIONAL, FORMADO POR PRESAGIOSAS PERSONALIDADES, QUE JUZGABAN EN UN PRINCIPIO LOS CRÍMENES DE GUERRA COMETIDOS POR ESTADOS UNIDOS EN VIETNAM

EL TRIBUNAL NO TENIA PODER EFECTIVO PERO DADO SU PRESTIGIO, HONRADEZ Y PROBIDAD DE TODOS SUS INTEGRANTES SUS CONDENAS HAN TENIDO GRAN AUDIENCIA Y CONTRIBUYEN A MANTENER DESPIERTA LA CONCIENCIA MORAL DE NUESTROS CONTEMPORÁNEOS.







sábado, 1 de febrero de 2014

LAS CANDELAS - LA CANDELARIA - 2 DE FEBRERO

LA CANDELARIA  - 2 DE FEBRERO
 
Virgendecandelariacamarin01.jpg
 
Nuestra Señora de la Candelaria es una advocación mariana de la Iglesia católica. Su imagen se encuentra en el camarín de la Basílica de Nuestra Señora de la Candelaria, en el municipio de Candelaria en Tenerife (Islas Canarias, España).
La imagen es venerada en el Archipiélago Canario, especialmente en la isla de Tenerife (lugar de su aparición), donde es conocida popularmente como La Morenita, es la Patrona de Canarias,siendo una de las siete Patronas de las Comunidades Autónomas de España. La Virgen de Candelaria es conocida como el "tesoro más grande" del Archipiélago Canario.[7]
El relato canónico de la aparición a los aborígenes guanches de la imagen de la Virgen de Candelaria en las Islas Canarias fue escrito en 1594 por el religioso e historiador español Fray Alonso de Espinosa, dicho relato aparece contenido en dos libros, siendo de hecho los libros impresos más antiguos que tratan sobre las Islas Canarias.
Hoy en día la Virgen de Candelaria es un símbolo para Canarias su culto se extendió por diferentes ciudades y países del Nuevo Mundo, en lugares con alguna importante colonia de canarios donde suele usarse para representar al Archipiélago Canario. Se considera que la imagen aparecida a los guanches fue la que dio inicio a la proliferación de imágenes con la advocación de "La Candelaria" en el mundo principalmente gracias a la emigración canaria.
 
CandelariaPatrona.JPG
 
La historia de esta advocación está unida íntimamente a la historia de las Islas Canarias, especialmente de la isla de su aparición, Tenerife. No hay acuerdo sobre el año de la aparición, pero la opinión mayoritaria es que apareció en la desembocadura del barranco de Chimisay, en el municipio canario de Güímar, 95 años antes de la conquista de Tenerife, es decir aparecería del 1392 al 1401. Es por tanto la primera aparición mariana de Canarias. Fray Alonso de Espinosa describió la historia en 1594.
Según la leyenda relatada por Fray Alonso de Espinosa, iban dos pastores guanches a encerrar su ganado a las cuevas cuando notaron que el ganado se remolinaba y no quería entrar. Buscando la causa miraron hacia la desembocadura del Barranco de Chimisay y vieron sobre una peña, casi a la orilla del mar, la figura de una mujer que creyeron animada. Como estaba prohibido a los hombres hablar o acercarse a las mujeres en despoblado, le hicieron señas para que se retirase a fin de que pasase el ganado. Pero al querer ejecutar la acción, el brazo se le quedó yerto y sin movimiento. El otro pastor quiso herirla con su cuchillo. Pero en lugar de herirla, quedó herido el mismo. Asustados, huyeron los dos pastores a Chinguaro, la cueva-palacio del mencey Acaymo, para referirle lo acontecido. El mencey acudió con sus consejeros. Ella no respondía pero nadie se atrevía a tocarla. El mencey decidió que fuesen los mismos dos pastores ya heridos quienes la recogieran para llevarla al palacio. Ellos, al contacto con la imagen, quedaron sanados. El mencey comprendió que aquella mujer con un niño en brazos era cosa sobrenatural. El mismo rey entonces quiso llevarla en sus brazos, pero después de un trecho, por el peso, necesitó pedir socorro. Es así que en lugar de la aparición hay hoy día una cruz y en el lugar donde el mencey pidió socorro, un santuario a Nra. Señora del Socorro.
La llevaron a una cueva cerca del palacio del rey hoy convertida en capilla. Más tarde un joven llamado Antón, que había sido tomado como esclavo por los castellanos y había logrado escapar y regresar a su isla, reconoció en la imagen milagrosa a la Virgen María. Él, habiendo sido bautizado le relató al mencey y a su corte la fe cristiana que él sostenía. Así llegaron a conocer a la Virgen María como "La Madre del sustentador del cielo y tierra" (Guanche: Axmayex Guayaxerax Achoron Achaman o Chaxiraxi) y la trasladaron a la Cueva de Achbinico (detrás de la actual Basílica de Candelaria) para veneración pública.

 
Cuadro del siglo XVIII que representa a la Virgen junto a los dos pastores guanches y el mencey Acaimo de Güímar. La pintura se encuentra en la Ermita de las Angustias en el municipio de Icod de los Vinos en el norte de Tenerife.
 
 
 
La imagen es de más o menos 5 palmos de altura (aproximadamente 1 metro), contando con la peana en que apoyaba los pies. Su posición era de pie, con la cabeza recta y mirando al frente, teniendo en el brazo derecho al Niño Dios, desnudo, las piernecitas dobladas y los brazos también. Aprisionaba por las alas un dorado pajarito de moñita o peineta, y por último, la Imagen del Niño tenía la cabeza ladeada a la derecha y miraba a algo que estaba a los pies de la Madre. El brazo izquierdo de la Virgen, en posición inverosímil, sostenía al Niño, y en la mano izquierda, que se presentaba en posición cerrada y muy natural, tenía un trozo de vela como un jeme de color verde, que daba a entender podía aumentarse con otro, a voluntad, y por último apoyaba las plantas de los pies sobre una tabla redonda o peana, como de cuatro centímentros de alto, pintada de color encarnado, descubriendose la parte externa del pie izquierdo que salía un poco del diámetro de la peana. La indumentaria constituíala una túnica dorada, imitando el color amarillo, desde el cuello hasta los pies, haciendo el talle un cinturón cerrado, azul, como de dos centímentros de altura. El manto, también azul obscuro, salpicado de flores de color de oro, calíale desde los hombros por uno y otro lado del cuerpo, sujetándolo sobre el pecho una traba cuerda encarnada. La parte del pie que se dejaba ver por los bajos de la túnica, presentaba calzado un chaplín cerrado, de color encarnado. La cabeza de la Santa Imagen adornába la hermosa cabellera partida a la mitad, cayendo sobre los hombros en seis ramales tendidos por la espalda. El rostro muy proporcionado a la estatura, era ligeramenmte ovalado, adornado por rasgados ojos, boca pequeña y bien plegada y con unas hermosas rosas en las mejillas. La Imagen esta adornada en el cuello del vestido, cinturón en los extremos de las mangas y al pie de la túnica con unas letras, que aún en la actualidad, no ha podido entenderse su significado.
 
 
 
"Virgen de Candelaria,
La más bonita, la más morena,
la que tiende su manto
desde la cumbre hasta la arena."

 
 
 
 
 
 
 
 

Himno de la Virgen de Candelaria

"Salve, salve, Virgen morenita,
dulce madre del divino amor,
clara estrella de esperanza nuestra,
luz que irradia del eterno sol.

De Canarias la Patrona excelsa
nuestras islas con fervor te aclaman,
y admirando tu piadoso influjo,
Madre y Reina con amor te llaman.

Tu candela nos alumbra y guía
por la senda de la fe más alta,
como un faro que señala al mundo
los caminos de la Eterna Patria.

Templo abierto diéronte las cumbres
y de arena bello ser la playa,
blanco perla tu dosel las nubes
y su arrullo las marinas aguas.

Candelaria, pueblo venturoso,
relicario de tu imagen santa,
horno y centro del amor isleño,

cuna y fuente de la fe canaria."

 
LA CANDELARIA DE MOYA
 
 
 
 
DIA 2 DE FEBRERO 
 
 El día grande de las fiestas de la Candelaria congrega a cientos de personas en la Procesión de Las Candelas, la chocolatada popular y el Encuentro de Solistas. La Villa de Moya celebró hoy sábado, 2 de febrero, el día grande de las fiestas en honor a Nuestra Señora de la Candelaria, con numerosos actos y convocatorias que congregaron a los vecinos en las calles principales del pueblo durante toda la jornada. Desde primera hora del día, los participantes en la peregrinación desde Fontanales a Moya recorrieron las veredas del Barranco del Laurel, en un trayecto de 12 kilómetros de especial belleza que atraviesa uno de los rincones más imponentes de la Villa Verde, en el tramo alto del Barranco de Moya, desde las aguas de Fontanales hasta la Reserva Natural Especial de Los Tilos. En la calle Miguel Hernández, la principal del casco urbano, los más pequeños pudieron disfrutar durante toda la mañana de juegos y atracciones infantiles, además de diversas actividades deportivas pensadas para disfrutar del día de fiesta con toda la familia. La excelente climatología reinante a lo largo de toda la jornada ayudó a convertir la calle en el escenario ideal para que los niños pasaran un rato inolvidable. Ya por la tarde, tras la solemne celebración de la eucaristía en la Iglesia de la Candelaria, se celebró la singular Procesión de Las Candelas, un acto religioso de especial recogimiento que tiene mucho significado para los moyenses, por su profundo arraigo histórico generación tras generación. Iluminada por la luz de las velas, la imagen de la Virgen de Candelaria recorrió las principales calles del pueblo acompañada por cientos de fieles. Al finalizar el acto religioso, los vecinos pudieron disfrutar de una entrañable chocolatada popular, una tradición de antaño en todos los acontecimientos festivos que se solían celebrar en Moya y que había quedado olvidada con el paso del tiempo. Hacía casi cuarenta años que no se organizaba una. Este año, gracias a la colaboración de un grupo de vecinos, entre ellos algunas de las mujeres que se encargaban de ello en la década de 1970, el Ayuntamiento de la Villa de Moya decidió recuperar la tradición, lo que hizo evocar los viejos tiempos y los sabores del chocolate de las abuelas entre los más veteranos del lugar. Las maestras chocolateras fueron Fina Melián, María Teresa Herrera y Reyes Santana Falcón, asistidas por Antonio Sánchez Rivero. -
 
 
 
 
A la izquiera, la Virgen de Candelaria antes de su restauración. A la derecha, la Virgen de Candelaria en la actualidad.

La imagen de la Patrona de Moya, Nuestra Señora de la Candelaria, ha compartido gran parte de las vicisitudes y alegrías de los moyenses. Y también ha sido protagonista de algunas anécdotas.

La talla, originaria del siglo XV y de autor anónimo, se encuentra en el interior de la iglesia a la que da nombre, donde se conserva un grupo de esculturas de interés histórico artístico que rememoran el esplendor de la iglesia y las donaciones realizadas por sus hijos a la parroquia.

La efigie de La Candelaria, dada su antigüedad, ha tenido que ser sometida a distintas restauraciones. La última el 1 de junio de 1987, cuando después del permiso reglamentario del Obispado, se traslada a la capital para su recuperación. El trabajo estuvo a cargo del imaginero José Paz Vélez, venido a la Isla por invitación del Obispo anterior José Antonio Infantes Florido.

Terminó de restaurarla en los primeros días de enero de 1988, y hasta que comenzó la Novena, estuvo expuesta al público sin sus ropas. Costó la restauración 6.611 euros (un millón cien mil pesetas). Y como anécdota hubo quien decía que la imagen había sido cambiada por otra, y quienes veían con penar que se le volviera a poner ropajes.

Pero, dado que una inmensa mayoría quería verla como siempre, ha seguido vistiéndose la imagen.




Y es que Moya surge como núcleo de población, tal y como hoy lo entendemos, tanto por razones sociales como de carácter religioso. El crecimiento de la población permitió a la Villa adquirir su condición de pueblo, y contar con párroco y alcalde. La ermita construida a fines del siglo XV, de reducido tamaño y materiales de piedra y barro con techo a dos aguas, una pequeña campana y planta de una nave, fue reemplazada en 1673 por una nueva iglesia que, aunque sometida a varias reconstrucciones, permaneció en pie hasta su sustitución por el actual templo a mediados del siglo XX. El 18 de abril de 1515, el obispo Vázquez de Arce la convirtió en parroquia, con su párroco y permitiendo el establecimiento de una escuela de primeras letras a cargo del sacristán hasta la fundación de la primera escuela pública. El alcalde no fue nombrado hasta fines del siglo XVI.


 
 
 
 
 Ntra Sra de Candelaria. Patrona del Barrio de Mirca.
 Sc de La Palma