martes, 3 de junio de 2014

Tiara Cartier - Casa Real de España

 
 
 
Tiara Cartier
Diseñada por el famoso joyero Cartier para la Reina Victoria Eugenia de España.
Inspirada en motivos egipcios, muy de moda en la época, está realizada con perlas y brillantes.






La primera transformación de la tiara, sucedió al recibir la Reina Victoria Eugenia, como legado de su madrina, la Emperatriz Eugenia de Francia, unas esmeraldas, que serían montadas primero por Ansorena y después por Cartier.


Para hacer juego con este aderezo, la tiara fué reformada por Cartier. Se le quitó la perla superior y el resto de las perlas serían sustituidas por esmeraldas. También se la acabaría añadiendo una voluta más haciendola un poco más larga.



Ya en el exilio, la Reina terminaría vendiendo las esmeraldas, y la tiara recuperaría de nuevo las perlas, volviendo a su aspeto original, pero sin la perla superior. Al fallecer la Reina, la tiara pasaría a manos de su hija, la Infanta Mª Cristina de Borbón y Battenberg.


        La Reina Victoria Eugenia y su hija, la Infanta Mª Cristina con la tiara Cartier con las perlas. La primera foto está realizada en Atenas, durante los actos de la boda de los actuales Reyes de España. La foto de la Infanta es en Portugal, en la cena previa a la boda de la Infanta Pilar, Duquesa de Badajoz.


El Rey Juan Carlos, llegaría a un acuerdo con su tia, la Infanta Mª Cristina, y le compraría la tiara Cartier. Desde entonces, ha sido una de las tiaras más usada por la Reina Sofía, parece ser que le resulta muy comoda, pues no pesa demasiado.
Aquí la tenemos en algunos actos en los que la ha lucido

En la primera foto, durante una visita de Estado a Luxemburgo y en la segunda foto, en Copenhague, durante la boda del Principe Heredero de Dinamarca 



Brindando durante la visita de Estado del Presidente Putin, y conversando con el Presidente de Portugal


Retrato Oficial
La tiara fué lucida por última vez en Estocolmo, en la boda de la Princesa Victoria de Suecia, pero en esta ocasión la llevó la Infanta Cristina, lo cual no dejo de ser un poco sorprendente, y que originó muchos comentarios

Collar de Chatones - Casa Real de España



Collar de Chatones
                     
                                 Casa Real de España
Su origen es una gargantilla realizada por la Joyería Ansorena,  con 30 diamantes (90 quilates) montados en chatones (a la rusa), que el Rey Alfonso XIII regaló en 1906 a su prometida, la Princesa Victoria Eugenia de Battenberg,


Este tipo de collar fue muy popular a mediados del siglo XIX, los diamantes van engastados sobre un placa de platino, "chatón", al que se sujetan con unas garras que pasan muy desapercibidas.
Esta gargantilla fué el regalo nupcial más valioso que recibió la Reina Victoria Eugenia, fué valorado en 145.000 pesetas.

Victoria Eugenia con la gargantilla de chatones ajustada al cuello
El Rey Alfonso XIII, inspirado en la novela de Dumas, "Los Tres Mosqueteros", cada vez que tenia que hacer un regalo a su esposa la Reina Victoria Eugenia, entregaba dos diamantes que ella mandaba unir a la gargantilla de chatones.

La Reina con su largo collas de chatones
 Así con cada cumpleaños, aniversario o nacimiento de hijos, la gargantilla fue creciendo hasta llegarle a la cintura, y poder lucirlo también en dos vueltas.

La Reina con el collar de chatones con dos vueltas
Una anciana Reina Victoria Eugenia con los chatones en dos vueltas
La Reina Victoria Eugenia dividirá los chatones en dos collares y dejará indicado en su testamento que el collar "más grande", junto con otra serie de joyas, sean entregadas a su hijo Don Juan, con el deseo que en el futuro pasasen a manos de Don Juan Carlos.
 A este lote de joyas se le conocerá como "las joyas de pasar".
La Reina Sofía con el collar de chatones de la Reina Victoria en Copenhague
El Rey Juan Carlos recibirá las "joyas de pasar" después de la abdicación de su padre en 1977, y desde entonces la Reina Sofía ha lucido el collar "mas grande" en contadas ocasiones.
La Reina y las Infantas en la gala previa a la boda del Príncipe Pablo de Grecia, donde lució el collar de chatones

La Reina Victoria Eugenia dividirá el resto de sus joyas entre sus otros hijos, dejando el collar de chatones  "más pequeño", con 27 diamantes, al Infante Don Jaime.

En el año 1977, Charlotte Tiedemann, segunda esposa del Infante Don Jaime, subastó en Christie´s Ginebra el collar de chatones, que sería comprado por Alejandro Vega, un joyero de Madrid, en algo más de 18 millones de pesetas (unos 110.000 €).
En 1982 fué comprado por alguien cercano a la Casa Real, de forma que el collar pasó a la Reina Sofía, quien lo lucirá por primera vez en la Visita de Estado del Presidente de Francia, François Mitterand.

La Reina en la cena de gala ofrecida al Presidente Mitterand luciendo el collar de chatones "mas pequeño"

Existe un tercer collar de chatones que el Rey Alfonso XIII regaló a su nuera, Doña María de las Mercedes, Condesa de Barcelona, con motivo de su boda con Don Juan de Borbón.
Entre los regalos de boda, María de las Mercedes también recibiría de manos de Alfonso XIII la tiara Rusa, que pertenecería a su madre, la Reina Cristina, a la que con toda probabilidad perteneció también el collar de chatones.
La Condesa de Barcelona con la tiara Rusa y el collar de chatones
La Condesa de Barcelona prestaría a su nuera, la entonces Princesa Sofía, la tiara rusa y el collar de chatones para que los pudiera lucir en Persepolis en 1971, en los actos de celebración del 2500 aniversario de la dinastía persa.
La entonces Princesa Sofía en los actos de Persepolis
Después del fallecimiento de la Condesa de Barcelona no está claro a quien ha correspondido este tercer collar de chatones.
Por acuerdo de sus tres hijos, el Rey Juan Carlos y las Infantas Pilas y Margarita, la tiara rusa pasó al primero, y hoy la luce la Reina Sofía, pero nada se sabe de los chatones.

Tiara Flor de Lis - Casa Real de España





Tiara Flor de Lis - Casa Real de España

La Tiara de las Flores de Lis, realizada en la madrileña joyería Ansorena.
Fué uno de los regalos de boda del Rey Alfonso XIII de España a la que sería su esposa, la Princesa Victoria Eugenia de Battenberg

La Tiara que representa tres grandes flores de lis de brillantes


A continuación vemos a la Reina Victoria Eugenia de España,
primera propietaria de la tiara, luciendola en cuatro momentos de su vida.
Podemos observar, como con el paso del tiempo, la tiara fué abriendose para adaptarla a las modas.




Con motivo de la coronación de la Reina Isabel II de Inglaterra, la Reina Victoria Eugenia dejo la tiara de las Flores de Lis a su nuera, la Condesa de Barcelona, que también posaría con ella en una sesión de fotos.


La última ocasión que la Reina uso la tiara fué en la gala previa a la boda de la Infanta Pilar, en mayo de 1967, un año antes de su fallecimiento.

Victoria Eugenia con la Princesa Sofía y la Infanta Beatriz

Con la Princesa Gracia Patricia de Mónaco, en la gala previa a la
boda de la Infanta Pilar

En su testamento, incluía la tiara en el lote de joyas, que se dió en denominar "de pasar", y que pedía que se adjudicaran a su hijo, Don Juan, Conde de Barcelona, rogandole que las transmitiera a Don Juan Carlos.


Y así se haría, pero tendrían que transcurrir 20 años para que en el mes de marzo de 1983, la Reina Sofía luciera por primera vez la tiara de las lises en la visita de Estado que los Reyes de Suecia hicieron a España

Doña Sofía ha reservado la tiara de las flores de lis para las más grandes ocasiones, pues sin serlo realmente, se le considera como el simbolo de las Reinas de España.






La Reina Sofía con el Rey Bhumibol deTailandia

La Reina con el Presidente de Grecia, Konstantino Karamanlis en 1984

CORONAS Y COLLARES DE LOS BORBONES



CORONA Y  COLLAR,  ISABEL II

 
 
 
 
 
 
    ISABEL II
 
 
 
 
 
 
 
DIADEMA Y COLLAR
 
 
 
REINA MARIA CRISTINA
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

la perla “Peregrina”. JOYA DE LOS BORBONES



la perla “Peregrina”


perla peregrina
 
La pieza fue vendida por 9 millones de euros (partía de un precio de salida en torno a los 2 millones de euros), lo que parece una auténtica obscenidad en tiempos de crisis, pero esta perla es algo más que una joya…
Fue descubierta por un esclavo en el Archipiélago de las Perlas (Panamá) hace casi 500 años y su forma y tamaño inusual la convirtieron en poco tiempo en una joya de leyenda.
Hallada en 1515 fue ofrecida a Felipe II (rey de España) en 1580. El monarca se la regaló a su esposa (María de Tudor) y colocada en un broche junto con el diamante El estanque fue lucida por las sucesivas reinas que ocuparon el trono español y aparece en varios retratos realizados por Velázquez.

La perla permaneció en España hasta 1808, cuando José Bonaparte ordenó que le entregasen las joyas de los Borbones españoles. La perla fue enviada por Bonaparte a su esposa Julia Clary, que residía en París, pero años después de perder el trono español el matrimonio se separó y Bonaparte marchó a Estados Unidos, con una amante y con la perla. Cuando José Bonaparte regresó a Europa, se trajo la perla consigo y se cree que dispuso en su testamento la entrega de la perla al futuro Napoleón III quien, acuciado por las deudas, la vendió hacia 1848. El comprador de la joya fue el marqués de Abercorn, cuya esposa la lució en París, en un baile en el Palacio de las Tullerías.
No terminan aquí los viajes de la Peregrina pues todavía le quedaba un desplazamiento a Estados Unidos: la Peregrina pasó por dos coleccionistas más entre 1914 y 1969, y fue subastada el día 23 de enero de 1969 en Nueva York. La mayor parte de los que pujaron se detuvieron en los 15.000 dólares. El actor Richard Burton la adquirió por la cantidad de 37.000 dólares y la regaló a su amada Elizabeth Taylor.
Y ahora, 40 años después la perla vuelve a cambiar de manos y viajar.
Sólo una curiosidad: el apodo de Peregrina no viene de los innumerables viajes de la joya, sino del adjetivo “peregrino” que en tiempos pasados significaba “raro, caprichoso, especial”… y nadie duda que estamos ante una joya especial.